La carboxiterapia es una de las terapias más eficaces para combatir la celulitis y también está indicado para eliminar la grasa localizada, flacidez cutánea, estrías y el blanqueamiento de ojeras.  Se realiza a a través de un equipo especialmente diseñado que permite controlar la velocidad de flujo y el tiempo de inyección, así como monitorizar la dosis administrada. Se aplican varias inyecciones con una aguja de diámetro inferior a la de Insulina.

¿En qué consiste?

Consiste en la introducción de dióxido de carbono (CO2) controlado médicamente a través de una fina aguja por vía subcutánea. El dióxido de carbono tiene la capacidad de actuar muy rápido una vez introducida bajo la piel, produciendo un aumento de la microcirculación, favoreciendo la oxigenación y regeneración del tejido provocando la destrucción de los adipocitos de grasa por vía linfática.

¿Por qué funciona la carboxiterapia?

La inyección de CO2, produce una mejoría de la circulación sanguínea, incrementando la oxigenación de los tejidos.

Por este motivo produce:

1. Mejoría de la calidad de la piel, volviéndola más fina y suave y con una mayor capacidad de generar colágeno y elastina.

2. A nivel de la grasa el incremento de oxígeno en los tejidos grasos provoca, un efecto lipolitico por combustión de las grasas. Disminuyendo el volumen y aliviando los sintamos que acompañan a la celulitis como retención de líquidos y pesadez.

Efectos secundarios

Los efectos secundarios conocidos asociados con carboxiterapia son mínimos, y pueden ser tales como ligeros dolores, hematomas leves y ligera sensación de ardor.

Contraindicado en pacientes con:

– Insuficiencia cardíaca
– Insuficiencia respiratoria
– Anemia severa
– Insuficiencia hepática
– Insuficiencia renal
– Cáncer activo

carboxiterapia

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